LEISHMANIOSIS CANINA: Como ampliación de nuestro artículo anterior os queremos informar de algunos de los síntomas relacionados con esta enfermedad:

  • adelgazamiento.
  • falta de apetito.
  • fiebre.
  • alteraciones digestivas: vómitos, diarrea, etc…
  • cojeras, debilidad muscular.
  • epistaxis ( hemorragias nasales)
  • aumento de tamaño de los ganglios linfáticos.
  • espleno-hepatomegalia (aumento de tamaño de bazo y/o hígado).
  • excesivo crecimiento de las uñas.

Leishmaniosis Canina

Es  recomendable efectuar a nuestros perros un test para detectar esta enfermedad al menos una vez al año, en los meses de diciembre a marzo. Si el perro es positivo y no tiene afectados el hígado o los riñones, el pronóstico es favorable y debería someterse a un tratamiento médico para mantener la enfermedad bajo control. El hecho de tener un animal enfermo sin tratamiento supone un riesgo de contagio para los demás animales y personas, ya que actúa como reservorio de la enfermedad.

El pronóstico es menos favorable si siendo positivo presenta además una insuficiencia renal. Los perros afectados deben ser sometidos a analíticas periódicas para evaluar su estado de salud.

Puesto que en el desarrollo de esta enfermedad juega un importante papel el SISTEMA INMUNITARIO, podemos potenciar éste de diferentes maneras como por ejemplo: mejorando la alimentación, manteniendo al perro en las mejores condiciones higiénicos-sanitarias, evita factores de estrés como el frío y el calor extremos…

Medidas preventivas que podemos aplicar son:

  • Evitar pasear a los perros al amanecer y anochecer en los meses de mayor riesgo.
  • Colocar mosquiteras en las ventanas.
  • Hay en el mercado diferentes productos que actúan como repelentes de mosquitos a base de insecticidas: collares, pipetas, sprays, etc.
  • Poner dentro de las viviendas aparatos repelentes de mosquitos y trampas eléctricas.

El periodo de incubación de esta enfermedad es variable. Desde el momento en que el animal es infectado por un mosquito hasta que empieza a manifestar síntomas clínicos pueden pasar desde algunos meses a varios años, dependiendo de cómo se encuentre el Sistema Inmunitario del animal. De ahí la importancia de realizar una REVISIÓN+TEST anualmente.